El Ficus ginseng es una planta de interior popular originaria del este y sudeste de Asia. Se cultiva por su tronco grueso y sus raíces aéreas expuestas, que le confieren un aspecto único. El tronco suele ser retorcido y nudoso, lo que le otorga una apariencia muy característica.
Las hojas del Ficus ginseng son pequeñas, de color verde oscuro y brillantes. Esta planta también es apreciada por su facilidad de cuidado y su capacidad para adaptarse a diferentes entornos de interior.